viernes, 6 de septiembre de 2024

Me diste tanto que te quedaste sin ti

Te miro y no eres tú 

No eres aquella que conocí 
cuando ni me conocía a mí mismo 

La que le sonrió a la nada
y me permitió encontrarme

Hoy, tu mirada está vacía 
Tu sonrisa se esconde entre excusas
Tu piel se sumerge en soledad
Y tu corazón solo late por necesidad

Tengo en tus cartas pequeñas partes de ti
viven en cada letra, en cada trazo de tinta
Tu cabello todavía hace eco en mi atmósfera
mientras cae sobre la cama donde dejaste semillas

Me diste tanto que tus manos se marchitaron
En tu vientre buceaba mi angustia buscando paz
Temo pensar que me hayas entregado todo
Y cómo no temerlo, si lo tenías todo

Porque hay tanto de ti en mí,
como una playa cuando sube la marea,
o más aún,
como un páramo invadido de neblina
o una copa de gin repleta de cerezas.

Incluso me diste tus sueños, cuando yo ya no quería soñar

He de replantearme si
a partir de ahora, viviré la vida que quería
o la que quería para nosotros,
para ti,
para que cuando el destino nos alcance de nuevo
poder devolverte todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario